ENSAYO SOBRE EL
CONOCIMIENTO Y SUS CARACTERÍSTICAS ESENCIALES
Desde los inicios de la
humanidad, el camino recorrido por el hombre en busca del conocimiento es amplio
y va desde las primeras ideas platónicas -abstractas, lejanas de objetos
concretos, de carácter mágico realista y donde el conocimiento es simplemente
la imagen de objetos externos y sus relaciones- hasta el constructivismo y el
evolucionismo, concepciones epistemológicas en las que el individuo o los
grupos sociales fabrican-a-pulso el conocimiento, cuyo impulso es la memética, sistema
teórico que concibe al conocimiento en la sociedad y en el individuo como
subproducto resultante de la evolución de fragmentos independientes del
conocer, compitiendo por el dominio de la mente. En este largo camino, el
hombre siempre trata de aprehender de lo que está en su circunstancia y
empírica e intuitivamente comprende que, si quiere sobrevivir en el hostil y
cambiante medio, que no podía explicárselo, debe encontrar una respuesta
satisfactoria para cada cosa o hecho nuevo que se le presente. Difícil
posicionamiento inicial de la especie humana, que comienza a mejorar cuando
desarrolla el lenguaje, herramienta fundamental en la comprensión, interpretación
y transmisión de lo que acontece a su alrededor. Es este afán de conocer lo que
le ha permitido ser la especie exitosa y dominante de hoy. Cada cambio en ese
largo camino le conduce a las diferentes formas de concebir su realidad
evolucionando acorde a la circunstancia social predominante, y aún no termina.
El proceso de desarrollo del
conocimiento siempre va paralelo a la concepción humana del mundo, por lo que
sus modalidades no aparecen brusca ni inopinadamente y menos en abstracto, sino
al contrario, cada una se nutre en la anterior y esta a su vez es propuesta
para la que le sucede. Esta progresión, propiciada por la necesidad humana de
explicarse hechos o acontecimientos que acaecen en su existencia o por el afán
natural de comprender su circunstancia, se inicia muy temprano en los albores
de la especie, con explicaciones míticas que luego son cuestionadas, lo que
condiciona varias fases de cambio, generalmente ascendentes.
La epistemología, ciencia que
estudia el conocimiento, es muchas veces confundida con la gnoseología, de la
que se diferencia porque esta estudia el conocimiento en general y no se limita
solo a la vertiente científica, campo excluyente de la epistemología.
Dialécticamente,
el método de investigación científica cumple un proceso de
razonamiento-cuestionamiento que comienza con la abstracción de un hecho nuevo,
poco conocido, insuficientemente explicado, o de necesaria confirmación; de él
toma y ordena sus características para considerarlas como observaciones-sobre-tal-hecho.
Luego, a estas observaciones las valora con enfoque deductivo o inductivo,
según corresponda, para teorizar y proponer una o varias hipótesis para
resolverlas.
En investigación, y en
enseñanza de la ciencia, este peculiar método es herramienta básica, por cuanto
maneja hipótesis que deben ser encaminadas por vías válidas y reconocidas para
que puedan ser aceptadas, verificadas y reproducidas por la comunidad
científica -cada día mejor informada y comunicada- y no las deseche por un mal
planteamiento o por no cumplir las etapas consideradas necesarias en ciencia.
Con este fin, la investigación tiene que ser divulgada, proceso encargado a
publicaciones periódicas especializadas, calificadas, certificadas y
reconocidas. Con miras a su difusión, el escrito debe cumplir determinados
patrones de calidad y veracidad que le den esas características. Hoy, como nunca antes en la historia, el
científico tiene herramientas de investigación con un alto grado de
sensibilidad, lo que le compromete con la necesidad de un mejor acercamiento a
la teoría del conocimiento y por tanto a la epistemología.
Este ensayo es un resumen
sobre la caracterización del conocimiento científico.
PLANTEAMIENTOS Y CARACTERIZACIÓN ESENCIAL DE LA TEORÍA DEL CONOCIMIENTO EN EL
MUNDO ACTUAL
El conocimiento, tal como se
le concibe hoy, es el proceso progresivo y gradual desarrollado por el hombre
para aprehender su mundo y realizarse como individuo, y especie.
Científicamente, es estudiado por la epistemología, que se la define como la
'teoría del conocimiento'; etimológicamente, su raíz madre deriva del
griego episteme, ciencia, pues por extensión se acepta que ella es
la base de todo conocimiento. Su definición formal es “Estudio crítico del
desarrollo, métodos y resultados de las ciencias”. Se la define también como
“El campo del saber que trata del estudio del conocimiento humano desde el
punto de vista científico”. En cambio, gnoseología deriva del griego gnosis,
conocimiento al que también estudia, pero desde un punto de vista general, sin
limitarse a lo científico. En la práctica, la gnoseología es considerada como
una forma de entender el conocimiento desde la cual el hombre -partiendo de su
ámbito individual, personal y cotidiano- establece relación con las cosas,
fenómenos, otros hombres y aún con lo trascendente (Abarca, 1991 ) .
Ambas propuestas,
epistemología y gnoseología, desarrollan corrientes y sistemas de pensamiento
que conllevan abstracciones paralelas en la manera de conocer el mundo. Cada
una de estas formas particulares de interpretar el conocimiento tiene 'su'
propia visión y por tanto un enfoque parcial para conocer en el contexto la
generación y la solidez de su validación y aplicación, pues substancian el
conocimiento desde su propia circunstancia. Padrón concibe la epistemología en
forma ecléctica a partir del concepto de conocimiento obtenido de la ciencia y
la filosofía, y dice: “La epistemología estudia el conocimiento en general,
aunque desde el punto de vista filosófico se restrinja a un tipo de
conocimiento, el científico, con lo cual el término pasa a ser sinónimo de las
expresiones 'filosofía de la ciencia', 'teoría de la ciencia', 'teoría de la
investigación científica', entre otros.”
En general, la epistemología
busca responder interrogantes trascendentales: '¿Cómo se desarrollaron, y
desarrollan, los modelos o las teorías sobre el pensamiento predominantes en
cada época?' '¿Cómo avanza el conocimiento humano?' '¿Las teorías se
complementan o compiten entre sí?', preguntas que adquieren mayor significado
ahora cuando el hombre con frenesí surca, en aventura fascinante, la
investigación científica y tiene la obligación de formular interrogantes,
buscar respuestas y transmitir técnicamente el conocimiento.
La teoría del
conocimiento plantea tres grandes cuestiones:
1) La posibilidad de conocer: ¿Qué posibilidad tiene el hombre para conocer? La epistemología
propone soluciones opuestas:
a) Escepticismo: los escépticos dudan de la capacidad del hombre para conocer y por
tanto para alcanzar alguna verdad o certeza. Sus maximalistas ponen en duda
todo, desconfían de la razón y aún de sus propias impresiones sensibles; viven
en completa indiferencia, ignorando todo lo aceptado, en cuanto especulación o
práctica. Esta posición extrema tiene en el probabilismo seguidores que tratan
de 'atenuar' tal radicalismo y cuyo principio lo enuncian así: “nunca estaremos
seguros de poseer la verdad, pero podemos fiarnos de algunas probables
representaciones de ella, lo que nos bastará en la práctica”.
b) Dogmatismo: el dogmático sostiene que sí es posible conocer y que para lograrlo
solo existen verdades primitivas o evidentes, que tienen ese carácter porque,
al pretender refutarlas implícita e involuntariamente se les afirma y porque,
fuera de ellas no puede haber conocimiento.
Las verdades evidentes del dogmatismo son:
Las verdades evidentes del dogmatismo son:
- La existencia del mundo material.
- La existencia del yo cognoscente.
- El principio de la no contradicción.
- La amplitud de la mente para conocer.
2) La naturaleza del conocimiento: es decir, cuál es la esencia del conocimiento. Se acepta al conocer
como un acto consciente e intencional del sujeto para aprehender mentalmente
las cualidades del objeto, por tanto, primariamente la relación
sujeto-conocimiento se establece como un ser-en pero también
con un ser-hacia que le da intencionalidad, característica que
lo hace frágil y cambiante; por eso, en investigación se tiene la certeza que,
Popper dixit, “La verdad en ciencia siempre es provisional”.
Para interpretar la
naturaleza del conocimiento, su teoría propone dos grandes vertientes:
a) Idealismo: como doctrina reduce el conocer al mundo a una actividad del espíritu e
identifica lo real con lo racional, al objeto con el sujeto del conocimiento y
afirma que aún lo que no se puede ver puede ser conocido.
b) Realismo: al contrario, sostiene que el hombre solo puede conocer al 'ser en sí
mismo' o al 'ser real' únicamente cuando su juicio es o está acorde con 'su'
realidad, deviniendo en la corriente epistemológica opuesta al Idealismo.
3) Los medios para obtener conocimiento: Tema controvertido, que implica conceptuar de qué se vale el hombre
para iniciar y desarrollar el conocimiento. Las primeras experiencias del
protosapiens se habrían manifestado concomitantes a cambios anatómicos; así, el
tiempo consolida la oposición del pulgar, éxito que potencia y es potenciado
por el desarrollo del cerebro, que por acierto y fracaso comienza a catalogar y
valorar e instintivamente a desechar lo superfluo y solo guardar hechos esenciales
y vitales. Alcanza su apogeo al desarrollar el lenguaje, hecho que mejora
sustancialmente el avance al facilitar la transmisión a cada nueva generación
lo aprendido de la anterior, para mantener la vida y que finalmente le va a
hacer la especie dominante. Estos logros se perpetúan con el desarrollo de la
escritura y más aún con la reciente invención de la imprenta.
Consecuente
con este avance y tal como hoy se acepta, el inicio y desarrollo del
conocimiento es un proceso gradual: el hombre al comienzo tiene en la
experiencia captada por los sentidos la base para aprehender la realidad, luego
aprende a razonar, es decir a derivar juicios que le lleven a representaciones
abstractas, un campo diferenciado ya de la inicial captura de la realidad en su
experiencia diaria.
3.2. CARACTERIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO
a) Conocimiento empírico o conocimiento vulgar. En sus inicios, el hombre por observación natural comienza a
ubicarse en la realidad, apoyado en el conocer que le da la experiencia de sus
sentidos y guiado únicamente por su curiosidad. Este
conocer inicial aprendido en la vida diaria se llama empírico, por derivar de
la experiencia, y es común a cualquier ser humano que cohabite una misma
circunstancia.
b) Conocimiento filosófico. Conforme el hombre avanza, busca
conocer la naturaleza de las cosas y para entender mejor su entorno, y a él
mismo, se cuestiona cada hecho aprehendido en la etapa del conocimiento
empírico. Este cambio propicia una nueva forma de alcanzar el conocimiento, a
la que denomina filosofía, otro tipo de conocer que se caracteriza por ser:
• Crítico:
no acepta métodos ni reglas preestablecidas, aunque ya hayan sido validadas y
aceptadas. Somete todo al análisis, sin ninguna influencia ni la de sus propios
principios.
• Metafísico:
va más allá de lo observable y entendible, al afirmar que el campo científico,
físico, es finito y que por tanto donde acaba la ciencia comienza la filosofía,
pero no la priva de tener su propia filosofía.
• Cuestionador:
recusa todo lo conocido, incluyendo la realidad, y se interroga por la vida y
su sentido y por el hombre mismo en cuanto hombre.
•
Incondicionado: es autónomo, no acepta límites ni restricciones y, es más,
incorpora el concepto de libre albedrío, para el acto de pensar para conocer.
• Universal:
su meta es la comprensión total e integral del mundo, para encontrar una sola
verdad, la verdad universal (3,6-7).
La principal diferencia entre
conocimiento científico y filosófico es el carácter verificable de la ciencia,
para lo que ella misma configura numerosas ramas especializadas. Otra es el
hecho que en ciencia cualquier 'verdad' es susceptible de cambiar con cada
nueva investigación. Lorenz resume esta característica del conocimiento
científico así: "la verdad en ciencia, puede definirse como la hipótesis
de trabajo que más le sirve para abrir el camino a una nueva hipótesis”.
Con relación a la
caracterización del conocimiento científico, éste se estructura en base a la
relación interdependiente de sus elementos:
• Teoría:
característica que implica la posesión de un conocer ya adquirido y validado en
base a explicaciones hipotéticas de situaciones aisladas, explicadas total o
insuficientemente, pero con las que se puede establecer construcciones
hipotéticas para resolver un nuevo problema.
• Método:
procedimiento sistemático que orienta y ordena la razón para, por deducción o
inducción, obtener conclusiones que validen o descarten una hipótesis o un
enunciado.
• Investigación:
proceso propio del conocimiento científico creado para resolver problemas
probando una teoría en la realidad sustantiva, dejando a salvo ir en sentido
inverso, de la realidad a la teoría.
De acuerdo a estos elementos
constitutivos, el conocimiento científico, entendido como pensamiento de
características propias, conlleva las siguientes 'naturalezas':
• Selectiva:
cada porción de conocimiento tiene un objeto de estudio propio, excluyente y
diferente.
• Metódica: usa procedimientos sistemáticos, organizados
y rigurosamente elaborados para comprobar su veracidad.
• Objetiva:
se aleja de interpretaciones subjetivas y busca reflejar la realidad tal como
es.
• Verificable: cada proposición científica debe necesariamente ser probada, cualidad
que ha de ser realizada por observación y experimentación tan rigurosas que no
dejen duda sobre la objetividad de la verdad. (Karl, 1992)
Nexo entre pensamiento y
conocimiento. Para establecer el nexo entre pensamiento y conocimiento y tener
una visión cierta de los cambios que el conocer ha tenido en el tiempo, es
preciso revisar su transcurrir histórico, sin pretensión de prolijidad ni exhaustividad
y sin caer en el maniqueísmo de sostener que la evolución del conocimiento
sigue un proceso lineal ascendente, sino por el contrario tomar conciencia que
este proceso de cambio algunas veces se presenta a velocidad vertiginosa y
otras con desaceleraciones pasmosas e incluso retrocesos.
Una visión sucinta y rápida
de la cronología de la evolución del pensamiento humano resalta la presencia de
grandes hitos históricos significativos que condicionan sus periodos de cambio
y son repasados aquí muy someramente.
3.3 INVESTIGACIÓN EN CIENCIA
La ciencia estudia hechos poco conocidos,
insuficientemente explicados o carentes de información aceptada. La búsqueda de
solución para esas, y otras, incógnitas es el campo de lo que por consenso se
denomina investigación científica. Ésta se basa en el método
hipótesis-deducción/inducción, complementándose -la mayoría de veces por
limitantes en la información disponible- con cálculos
estadístico-probabilísticos para resolver sus hipótesis, formular nuevos factores
de interrelación o nuevas teorías.
Primariamente, la investigación científica está
encaminada a aumentar los conocimientos del hombre o a mejorar su calidad de
vida. Estos objetivos implican desde aplicaciones industriales de la ciencia u
optimización de la salud y bienestar humanos hasta el desarrollo de
cuestionamientos que le permitan encauzar el avance en otros aspectos, tal su
realización como ser humano, campo este tradicionalmente dominado por, o
compartido con, la filosofía (3).
Aquí, la pregunta prístina es ¿para qué la
investigación científica?, pues de acuerdo al estado actual del conocimiento la
investigación en ciencia puede tener variadas respuestas, algunas inmediatas y
hasta urgentes: la búsqueda de vacuna para enfrentar una plaga, tal cual
precisamente ocurre hoy; otras mediatas como la cura para el cáncer o el mapeo
del genoma humano, investigaciones que abarcan ya más de media centuria y cuyo
final aún no se vislumbra; por último, pero no la última, respuesta a
cuestiones de largo aliento, como el desarrollo de nuevas teorías, hipótesis o
pruebas que permitan conocer el universo, por lo menos hasta las cercanías o
bordes de la parte ya sabida o deducida, con el único fin de responder
preguntas atávicas aún irresolutas (6-8).
Y ya al borde de este acápite, algunas líneas para
enumerar los fines del proceso de investigación científica en sí, los que
pueden ser de diversa índole y que generalmente se les resume en los cuatro
capítulos más frecuentes, pero no los únicos, de la cotidianidad de la ciencia
y la tecnología:
1. Obtención de información, o de mayor
información, sobre fenómenos o sistemas científicos en actual uso.
2. Demostración de una teoría o modelo en los que
se basa un proceso o sistema.
3. Comparación de hechos o sistemas ya aceptados en
determinados procesos, a fin de verificar si se corresponden con condiciones de
validez aceptadas a la luz del conocimiento actual.
4. Establecimiento de nuevas metodologías
auxiliares para el mismo proceso de investigación, tal la creación de
instrumentos de medida o de contraste.
El estado actual de desarrollo del conocimiento
lleva al hombre a persistir en investigar para ubicarse plenamente en su locus
existencial. En esta búsqueda, la investigación debería definir criterios de
selección y, sobre todo, no conformarse con logros absolutos, pues todo
absoluto en ciencia es signo de parálisis y, es más, cualquier 'verdad' siempre
se encuentra en un punto medio entre lo absoluto y lo relativo.
En conclusión, el conocimiento se concibe como un
sistema de interrelación sujeto-objeto capaz de desarrollar métodos y
parámetros propios para aprehender la realidad. Por esta cualidad, su teoría
deviene en herramienta necesaria para la investigación científica. Su buen
manejo permite responder cualquier hipótesis y los investigadores deberían
conocer de su teoría y transcurrir-histórico.
IV. CONCLUSIONES:
IV. CONCLUSIONES:
A.
El conocimiento es el acto consciente e
intencional para aprehender las cualidades del objeto y primariamente es
referido al sujeto, el Quién conoce, pero lo es también, a la cosa que es su
objeto, el qué se conoce. Su desarrollo ha ido acorde con la evolución del
pensamiento humano.
B.
La epistemología estudia el
conocimiento y ambos son los elementos básicos de la investigación científica,
la que se inicia al plantear una hipótesis para luego tratarla con modelos
matemáticos de comprobación y finalizar estableciendo conclusiones valederas y
reproducibles.
C.
La investigación científica ha devenido
en un proceso aceptado y validado para solucionar interrogantes o hechos nuevos
encaminados a conocer los principios y leyes que sustentan al hombre y su
mundo; posee sistemas propios basados en el método de
hipótesis-deducción/inducción complementados con cálculos estadísticos y de
probabilidades.
D.
Basados en este desarrollo del homo sapiens, al conocimiento se le
caracteriza siguiendo el medio con que se le aprehende; así, al conocer
obtenido por la experiencia se le llama conocimiento empírico y al que procede
de la razón, conocimiento racional. Ambas son etapas o formas válidas para
conocer (3).
E.
El buen manejo de la teoría del
conocimiento en investigación científica permite respuestas correctas y
técnicas a cualquier hipótesis, razón por la que el investigador científico
debería conocer su teoría y evolución.
F.
El conocimiento empírico se caracteriza
por ser, un conocimiento inicial aprendido en la vida diaria se llama empírico,
por derivar de la experiencia, y es común a cualquier ser humano que cohabite
una misma circunstancia.
G.
El conocimiento filosófico se
caracteriza porque el hombre busca conocer la naturaleza de las cosas, para
entender mejor su entorno, y a él mismo, se le cuestiona cada hecho aprehendido
en la etapa del conocimiento empírico. Este cambio propicia una nueva forma de
alcanzar el conocimiento, a la que denomina filosofía, o conocimiento
filosófico.
H.
El conocimiento científico se
caracteriza, porque, el hombre sigue su avance para comprender mejor sus
circunstancias, explora una manera nueva de conocer. A esta perspectiva se
llama investigación; su objetivo: explicar cada cosa o hecho que sucede en su
alrededor para determinar los principios o leyes que gobiernan su mundo y sus
acciones.
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La ciencia es instrumento racional relevante para conocer este protoripo de realidad que vivimos.
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